Otro año más y otra noche más. De nuevo he vuelto a tener pesadillas con esas terribles redes rojas, esa afición que aclama a los suyos como si fueran gladiadores y esos jugadores que pugnan por cada centímetro del terreno de juego como si fuera lo último que hacen en sus vidas. La rivalidad histórica y las ganas de batir al mayor enemigo del Bayern en Europa corría por las venas de cada uno de los jugadores bávaros. Empujados por una afición que siente ira al ver todo aquello que sea blanco , el cuadro germano ganó al Madrid en ganas, intensidad, grado de madurez y concentración a la hora de leer las situaciones del partido; y todo eso se reflejó en un resultado negativo para los merengues. El partido comenzó con una alineación en la que Mourinho no hizo experimentos, salió al ataque y sin trivote. El portugués sabía que la prioridad absoluta de los alemanes era no encajar goles y en la primera fase del encuentro el Bayern se encerró. Las contras y ocasiones llegarían para los germanos. La pasividad blanca, la falta de movimientos y desmarques ofensivos llevó a desplazar a Ozil a la derecha y a Di María a la media punta. De esta manera si conseguían conectar con el argentino entre líneas, su verticalidad y mayor velocidad que la de Ozil permitiría al Madrid generar un juego directo y sin demasiada elaboración. Una elaboración que tedría que ser la tarea de Alonso. Xabi está cansado, fundido. Pero si a eso le sumas la poca movilidad de sus compañeros o el marcaje férreo de cualquier jugador del Bayern, casi siempre Kroos, Xabi Alonso ayer no funcionó ni hizo funcionar a los suyos en ataque. Destacar el gran trabajo en lo defensivo del propio tolosarra y de Sami Kedhira, llegando siempre a las ayudas cuando Ribèry y Robben encaraban a Arbeloa y Coentrao. Pero claro de eso no se habla.
Está de moda criticar y atizar a diestro y siniestro a jugadores como Kedhira y Coentrao; lo peor de todo es que los que les critican no ven ni un partido de fútbol a la semana y seguramente no hayan visto más de diez partidos de cada uno de estos jugadores. Pero como con el balón no son nada agraciados pues ya son indignos de llevar la camiseta blanca. También existe el juego sin balón. La tarea defensiva y saber cubrir espacios de compañeros; a eso se llama trabajar para el equipo, pero eso nadie lo ve... Es más bonito tirar un caño o hacer tres biciletas, es más bonito y también menos beneficioso para el grupo.No es necesario una remontada antológica, ni una remontada que sea recordada por los siglos de los siglos. Con ganar 1-0 es suficiente. Los jugadores madridistas lo saben, Mourinho lo sabe, la afición lo sabe... y lo que es más importante, el Bayern de Munich lo sabe.
85.000 almas tratarán de instaurar el miedo escénico en cada jugador bávaro. Su estadio es muy bonito y se siente la presión, pero hablar del Bernabéu en Copa de Europa son palabras mayores.
muuuy bueno!! ¿Te gusto Coentrao?
ResponderEliminarLa esperanza es lo último que se pierde.... Vamos Real.. Hasta el final!
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