Cuando Florentino puso 27 millones de euros, pocas horas antes de terminar el plazo, sobre la mesa de la sede de la LPF, lo hizo para fichar a una futura leyenda. Sergio Ramos estaba llamado desde los 18 añitos a ser el relevo del mítico y por ese momento "exhiliado" Fernando Hierro. Ser un central de galones, madridista y español era el destino del joven defensa de Camas. Así fueron las primeras temporadas, donde Ramos cumplió con creces las expectativas que le exigía estar en el centro de una zaga blanca gafada durante varios años.Con Fabio Capello como entrenador alcanzó su maximo exponente como jugador de fútbol. La combinación de experiencia, colocación y jerarquía de Cannavaro junto con la rapidez, fuerza y ambición de sevillano llevaron a los madridistas a arrebatarle la Liga al gran Barcelona de Ronaldinho, Messi y compañía.
Hasta ahí todo correcto. Es entonces cuando aparecen un par de iluminados, uno más que otro la verdad. El primero se llama Luis Aragonés, al tener éste el cupo de centrales cubierto en la Selección se le ocurre trasladar a Ramos al lateral derecho, donde siempre ha sufrido. Por ahora no hay nada ilógico.
Entra en escena de esta manera un entrenador vulgar, sin ideas y que ganó una Liga gracias a la herencia que le dejó el gran Fabio Capello, este no es otro que Schuster.
El alemán situó de lateral derecho a Ramos, condenándole a no poder explotar todos sus recursos y cualidades futbolísticas. Ese Madrid iba bien, por lo que no había que tocar nada; aún así Ramos funcionaba al 50% de sus posibilidades.
La memoria futbolística es frágil, demasiado frágil. Por ese entonces y gracias al poder de la prensa, una gran mayoría de la afición, medios de comunicación y demás individuos relacionados con el deporte rey, veían en el lateral la posición perfecta del defensa madridista. Sin embargo, simplemente han bastado tres partidos con Ramos de central para que ahora y de manera unánime el pueblo se alce pidiendo que ésta sea su posición en el presente y futuro.
Sergio Ramos es ahora segundo capitán del equipo más laureado del mundo. Es respetado dentro y fuera de los terrenos de juego. Tras mas de seis temporadas ha logrado tener una jerarquía incuestionable en este momento.
Sin embargo hubo una época en la que la afición madridista dudó, no creían en la evolución del jugador. Situarse en el lateral ha frenado la progresión del jugador, aún así estamos a tiempo de rectificar ya que perfectamente pueden quedarle nueve o diez años como futbolista. Han tenido que surgir una serie de imprevistos, lesiones y diferentes situaciones que han llevado de nuevo al centro de la zaga al sevillano. Es ahí donde realmente brilla Sergio Ramos. Brilla en colocación, intuición, rapidez, agilidad y sobre todo en el juego aéreo. Este juego aéreo es difícil que se desarrolle en el lateral derecho.El gran momento de Ramos como central trae un triste pero real consecuencia. Ricardo Carvalho será el sacrificado. El portugués realizó la pasada temporada un grandísimo trabajo y absolutamente nadie duda de su profesionalidad, sacrificio y entrega como jugador del Real Madrid. Sin embargo, las lesiones, la edad y en primerísimo lugar la proyección de Ramos le condena a que su trayectoria madridista llegue a su fin. Es por una buena causa, para dejar paso al futuro mejor central del mundo.
















