viernes, 21 de octubre de 2011

Evolución al futbolista total

Es ahora más que nunca un buen momento para publicar ciertas impresiones sobre un jugador que ha experimentado un cambio radical. Algún iluminado de la UEFA y FIFA ha sancionado a Wayne Rooney con tres partidos de suspensión tras una patada porpinada a un rival en un partido de selecciones. Esta patada hubiera pasado inadvertida si se la dan a él o el conflicto viene por parte de dos jugadores con menos nombre. Pero la verdad es que sancionar a Rooney tiene mucho morbo.

Sin embargo hace ya mucho tiempo que ese joven impulsivo, salvaje y cuya única cualidad rescatable era el gol comenzó una tremenda evolución como jugador. Hace mucho tiempo también que dejó de acaparar portadas en los tabloides ingleses por absurdas expulsiones o peleas nocturnas.  Hace mucho que Wayne Rooney perdió peso mediático para ganar un enorme protagonismo dentro de la parcela táctica de un equipo. Y de esta manera, el diez del United se ha convertido en el futbolista total.

Indiscutible en su equipo y en la selección inglesa, Rooney ha adquirido una importancia inédita en su carrera deportiva. La capacidad del inglés para hacer jugar a sus compañeros y para hacerles estrellas de los partidos, hace que él brille en la sombra y ante los ojos de entrenadores y críticos de este deporte.

Se acabó ese jugador rabioso, picado y egoísta. Se terminó el Rooney impulsivo capaz de dejar en inferioridad numérica a su equipo por cualquier ataque de ira.
La evolución de este futbolista se ha forjado desde un cambio en su propia mentalidad. Esta transformación ha sido conducida a la perfección por un experto en este tema: Alex Ferguson.
La fuerza mental de Rooney ha traido como consecuencia ciertas características que se reflejan en en terreno de juego y más en concreto en el ámbito táctico.

La capacidad de hacer jugar a su equipo es fundamental. En las últimas temporadas ha abandonado el área y se deja caer a banda o incluso se mueve hasta el medio del campo para marcar los tiempos del partido a su antojo. Posee una libertad dentro del rectángulo de juego que nadie tiene derecho a cuestionar. Sabes que si le das el balón a él, la posesión de tu equipo no peligra.
La capacidad de adaptación que tiene es un reflejo de la fuerza mental que posee y que ha ido aprendiendo. Este esfuerzo le hace protagonista en la sombra, ante Capello y ante Ferguson. Él sabe que es el mejor y que su sacrificio es imprescindible para el éxito de su equipo.

El problema para Rooney es cuando los suyos se enfrentan a un rival que sea capaz de arrebatarles la posesión, hay pocos que puedan hacerlo, pero los hay. Ante esta situación, Ferguson decide reforzar el medio del campo, por lo que juega con un solo delantero, y éste no es otro que Wayne. Aquí es donde el futbolista inglés pierde mucho ya que esta destinado a fijar a los centrales y permanecer semi-estático, lo cual anula la gran variedad de cualidades que tiene. Rooney ha nacido para ganar, y ésto lo consigue cuando tiene un nueve por delante.

Por supuesto, es completamente absurdo hablar de su condición física. Ha perdido peso, ganado musculatura e incrementado su velocidad. Esto es, una bestia con la cabeza fría y al servicio de sus compañeros, de la táctica y del buen juego de su equipo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario