martes, 18 de septiembre de 2012

EL DÍA PERFECTO



El himno de la 'Champions' volverá a sonar esta noche en el escenario perfecto. Un escenario que se ha curtido en mil batallas europeas y que espera que a partir de las 20.45h su equipo demuestre al viejo continente quién es en realidad. Es hora de trasnformar a esos jugadores que andan medio dubitativos por el campeonato doméstico en auténticos guerreros. Es hora de dejarse embaucar por el espíritu de aquellas leyendas europeas que durante años agrandaron la historia de un equipo que es y será temido en Europa por los siglos de los siglos. Hoy toca volver mirar a la cara a los adversarios y ver en sus ojos cómo el miédo escénico del Bernabéu se apodera lentamente de ellos. Aunque no lo creáis, no hay mejor día ni mejor situación para volver a jugar un partido 'Champions'.

El Madrid se la juega, no está el tema para bromas. Lo de hoy es un todo o nada. No hay término medio. Una victoria convincente de los blancos dará moral a los jugadores y a la propia afición que aparcará cualquier término o concepto relacionado con la palabra "crisis" y los de Mourinho tendrán margen de maniobra, por lo menos, en los próximos partidos. Por el contrario un nuevo tropiezo sería tocar fondo, los pañuelos blancos saldrían a relucir y la fuerza con la que sonarían los instrumentos de viento haría que se tambalearan los cimientos del estadio. Quedaría instaurado oficialmente el estado de crisis. Existe algo muy a favor para los protagonistas de hoy, el público de entre semana no es el de los domingos. Los de hoy vienen con la sana intención crear una unión jugadores-afición que sea inexpugnable.

El Manchester City viene a por todas. Plantilla no le falta, estrellas tiene unas cuántas y el potencial para salir victorioso esta noche está ahí. Los ingleses han olido sangre y quieren hacer lo posible por sembrar e terror en el bernabéu. Mancini se frota las manos y los 'citizens' están convencidos de ganar en su feudo al Rey de Europa. Pero antes deberían darse cuenta que si sumamos los todos los partidos europeos de los once jugadores del City, la cifra no llega ni a la mitad de encuentros que ha disputado el portero al que tendrán que batir hoy. Eso siempre cuenta.

Entra en escena el personaje principal, el más mediático y del que depende absolutamente todo. José Mourinho reculó ayer en una de las mejores ruedas de prensa que se recuerdan, esas que refuerzan la moral de los tuyos. Menos de dos días después de la comparecencia en Sevilla el técnico luso inició ayer el plan de reconquista. Un plan en el que tiene todo controlado y concibe la victoria desde la unión, el trabajo y la perseverancia.
Por cierto, volvió a autoculparse del mal inicio del temporada. Algunos seguirán sin verlo; afirmando que él nunca tiene culpa alguna y que sólo echa basura a sus jugadores. Para aquellos a los que su antimadridismo no les dejar ver más allá, creo que Mourinho saldrá esta noche con una camistea en la que se lea: "soy culpable". Aún así no lo entenderán. Y gane o pierda el Madrid, los palos irán siempre hacia el mismo receptor, aquel que ha devuelto el prestigio histórico perdido al mejor club del siglo XX. El Madrid es de los socios y éstos aman a su entrenador. No entiendo tanta indignación antimadridista con la presencia de Mourinho. Si tan malo es para los meregues, mejor para ellos. Sea como fuere hoy regresa la 'Champions', y Mourinho, sus jugadores y la afición vuelven a juegar contra el mundo.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Un Madrid muy tocado



El siempre complicado Sánchez Pizjuán examinaba a un Madrid que llegaba envuelto en un ambiente enrarecido por la tristeza de Ronaldo, agotado por las dichosas selecciones, y sin margen de error ya que el 'Tito Team' estaba a ocho puntos antes de pitido inicial en la capital hispalense. Eran demasiados los factores en contra y todos ellos conducían a un solo destino: el fracaso en la noche de ayer. El fracaso más absoluto.
Cabe señalar que existe una importante diferencia entre la intensidad necesaria que debes poseer si vistes este escudo, y el ansia, la aceleración absurda y sin sentido y las ganas de bronca. Son conceptos diferentes. Tener intensidad de juego, tensión competitiva, saber elegir correctamente en el momento adecuado y con la cabeza fría, y mantener esa breve pausa necesaria para luego imprimir velocidad al juego fue lo que le faltó a un Real Madrid que ayer estuvo irreconocible. Las ganas de demostrar que nunca se rinden y que lo dan todo por esos colores se transformaron en un concepto equivocado. En correr sin sentido por el campo, encararse con rivales buscando un juego bronco que no le convenía y llevar a cabo un juego vertical y absurdo muy fácil de defender. Los de Mourinho jugaron desde el minuto dos, como si estuvieran en el tiempo de descuento. Horrorso.
Casillas nos dejó otra perla que se repite cada vez más y más. En la jugada anterior al córner del gol, el mostoleño deja un balón muerto en el área que a punto está de aprovechar Negredo. Nadie le dice nada. Pero en la jugada posterior y tras el mal marcaje de Di María llega el gol del Sevilla y claro, el primero en quejarse y reprochar el despiste defensivo es el propio Iker. Esto no tiene trascendencia alguna en el resultado, pero me apetecía comentarlo. Un gesto más de prepotencia fubolística del capitán del Madrid.
Por cierto, cada vez veo más sinceridad en los gestos de Pepe cuando se besa el escudo. Se parte el pecho en cada jugada, anima a los suyos hasta no poder más y absolutamente siempre da la cara. Espero como es o debe ser lógico que aquellos 'antipepistas' que le llaman asesino vean también en él al mejor central del mundo y de las últimas décadas.
Final del partido. Saludito entre Míchel y Mourinho, y un solo pensamiento en la cabeza del luso: 'ahora sí que os vais a enterar', refiriéndose a sus jugadores. Y así fue. Repartió. No dejó títere con cabeza y no es para menos. Posiblemente yo sea el único o de los únicos que no creo que sea culpa de Mou la situación del equipo blanco. Pero si pienso que ayer era momento para las rotaciones y dar descanso a Ozil, Di María o Higuaín...
Normalmente es en Navidad cuando comienzan a brotar esos titulares que hablan sobre si la Liga está sentenciada por parte de alguno de los dos grandes, y a mí me hace gracia. Pero a mediados de septiembre, en la cuarta jornada, con 6 puntos por jugar en enfrentamientos directos y cuando restan treinta y cuatro jornadas, afirmar que si el Madrid gana el título es porque lo pierde el Barcelona me parece cuanto menos surrealista.
El Madrid está herido, si es de gravedad se verá en los dos próximos partidos. Los que ya se sabe de antemano es el orgullo que tienen estos jugadores liderados por el mejor entrenador de la última década. El hambre de victorias y las ganas de demostrar quién es el actual campeón. El Real Madrid herido pega el doble de fuerte.