El himno de la 'Champions' volverá a sonar esta noche en el escenario perfecto. Un escenario que se ha curtido en mil batallas europeas y que espera que a partir de las 20.45h su equipo demuestre al viejo continente quién es en realidad. Es hora de trasnformar a esos jugadores que andan medio dubitativos por el campeonato doméstico en auténticos guerreros. Es hora de dejarse embaucar por el espíritu de aquellas leyendas europeas que durante años agrandaron la historia de un equipo que es y será temido en Europa por los siglos de los siglos. Hoy toca volver mirar a la cara a los adversarios y ver en sus ojos cómo el miédo escénico del Bernabéu se apodera lentamente de ellos. Aunque no lo creáis, no hay mejor día ni mejor situación para volver a jugar un partido 'Champions'.
El Madrid se la juega, no está el tema para bromas. Lo de hoy es un todo o nada. No hay término medio. Una victoria convincente de los blancos dará moral a los jugadores y a la propia afición que aparcará cualquier término o concepto relacionado con la palabra "crisis" y los de Mourinho tendrán margen de maniobra, por lo menos, en los próximos partidos. Por el contrario un nuevo tropiezo sería tocar fondo, los pañuelos blancos saldrían a relucir y la fuerza con la que sonarían los instrumentos de viento haría que se tambalearan los cimientos del estadio. Quedaría instaurado oficialmente el estado de crisis. Existe algo muy a favor para los protagonistas de hoy, el público de entre semana no es el de los domingos. Los de hoy vienen con la sana intención crear una unión jugadores-afición que sea inexpugnable.
El Manchester City viene a por todas. Plantilla no le falta, estrellas tiene unas cuántas y el potencial para salir victorioso esta noche está ahí. Los ingleses han olido sangre y quieren hacer lo posible por sembrar e terror en el bernabéu. Mancini se frota las manos y los 'citizens' están convencidos de ganar en su feudo al Rey de Europa. Pero antes deberían darse cuenta que si sumamos los todos los partidos europeos de los once jugadores del City, la cifra no llega ni a la mitad de encuentros que ha disputado el portero al que tendrán que batir hoy. Eso siempre cuenta.
Entra en escena el personaje principal, el más mediático y del que depende absolutamente todo. José Mourinho reculó ayer en una de las mejores ruedas de prensa que se recuerdan, esas que refuerzan la moral de los tuyos. Menos de dos días después de la comparecencia en Sevilla el técnico luso inició ayer el plan de reconquista. Un plan en el que tiene todo controlado y concibe la victoria desde la unión, el trabajo y la perseverancia.
Por cierto, volvió a autoculparse del mal inicio del temporada. Algunos seguirán sin verlo; afirmando que él nunca tiene culpa alguna y que sólo echa basura a sus jugadores. Para aquellos a los que su antimadridismo no les dejar ver más allá, creo que Mourinho saldrá esta noche con una camistea en la que se lea: "soy culpable". Aún así no lo entenderán. Y gane o pierda el Madrid, los palos irán siempre hacia el mismo receptor, aquel que ha devuelto el prestigio histórico perdido al mejor club del siglo XX. El Madrid es de los socios y éstos aman a su entrenador. No entiendo tanta indignación antimadridista con la presencia de Mourinho. Si tan malo es para los meregues, mejor para ellos. Sea como fuere hoy regresa la 'Champions', y Mourinho, sus jugadores y la afición vuelven a juegar contra el mundo.