A finales del año 2009 la clase, la técnica y la elegancia del fútbol se personificaban poniéndose la máscara de un niño que asombraba a España entera y parte de Europa. El descaro, la naturalidad, la ternura, y en primer lugar, la humildad de Sergio Canales hacía que La Liga entera suspiraba por esta pequeña joya por pulir. Pocos días después de la explosión futbolística que había desatado el jugador, saltaron las alarmas de los ojeadores del ámbito del deporte rey. Chelsea, Arsenal, Manchester, Madrid, Barcelona, en definitiva los mejores equipos del mundo se peleaban descaradamente por ser el futuro club de una futura estrella.
Con tan sólo 18 añitos, el jugador se sintió atraído, como es normal, por el club más laureado del sigloXXI. Nadie dijo que fuera fácil. Pero el chico prometía.
Comenzó muy bien y su entrenador le ratificó tanto privada como públicamente ante los rumores de que Canales se fuera cedido un año más con la idea de que adquiriera cierta experiencia para finalmente dar el salto a un equipo como el Madrid. Pues no. Canales se quedaba porque a Mourinho le gustaba. Fue muy partícipe en la pretemporada del conjunto blanco llegando incluso a ser titular en el primer encuetro de liga. Todos le daban los mandos para que dirijera a los madridistas, "el nuevo Kaka' " ilusionaba a la aficiónSin embargo, nada más terminar ese encuentro inicial de liga en Mallorca, todo cambiaría radicalmente. Canales no volvería a ser titular y poco a poco le iría costando bastante entrar en las convocatorias, llegando al extremo inculo de tener que ver a sus compañeros en la grada.
Este giro de 180º grados es extraño, muy extraño. Puede entenderse que no sea de la partida, es lo normal. Lo normal es que jugara de vez en cuando los últimos minutos, media hora en partidos resueltos, de inicio para dar descanso a los teóricos titulares... Pero de ahí a que no vaya convocado... algo raro ocurre.
No es fácil jugar teniendo a los mejores del mundo por delante, no es fácil disputarle el puesto al próximo Balón de Oro (en unos años) Özil y no es fácil ser el pequeño del Real Madrid. Pero para esto, sería mejor haberle cedido a cualquier equipo de nivel medio-alto, en el cuál hubiera progresado a pasos agigantados. Es cierto que en un club como el Madrid se aprende mucho. Pero que no nos intenten vender la patochada de que se aprende más en el banquillo del Madrid que jugando cada domingo. Eso no.
Observando detenidamente la situación del chico, solo puedo encontrar dos soluciones. La primera es que Mourinho se haya equivocado, no suele ocurrir, pero por poder puede pasar. Que el luso haya visto en la pretemporada a un jugador más maduro, más sobrio y con más tablas de las que en realidad puede tener un chaval de 19 años, solo así se entendería la elección de Mou de que el jugador no se fuera cedido.La otra deducción que se me ocurre es que sea única y excusivamente culpa del propio jugador.
Si no ofrece el máximo rendimiento en los entrenamientos, que es lo que el público no ve, es culpa de Canales. Que no esté abierto a aprender,que no dé el todo por el todo por este equipo , y que Mourinho, y no el resto de aficionados, haya visto esta actitud del jugador , es la otra razón que me viene a la cabeza al pensar en la incómoda situación del mediapunta.
A pesar de todo esto. Si hay alguien a quien el Bernabéu aclama cada vez que pisa el césped, aunque sea el de calentamiento, si hay alguien en quien el Bernabéu y el madridismo tiene depositadas sus esperanzas y si hay alguien que todos estamos deseando que triunfe; ese alguien se llama Sergio y se apellida Canales. Y ese alguien finalmente será un crack mundial con la camiseta del Real Madrid. Estoy seguro.


